EL APRENDIZ DE ESCRITOR

Imagen de bernardo
La tarde languidece lentamente y los últimos rayos de sol se van rindiendo ante las incipientes sombras de la noche ocultándose tras los castaños de indias del paseo. Sigo sentado a las orillas de mi estanque imaginario, junto a mi mar de cristales y asfalto donde serpentean miles de lucecitas rojas y blancas que se difuminan al final de la avenida. Me parecen las luciérnagas que me mostraba mi padre, junto a la vereda del río y que me maravillaban intentando adivinar de donde sacaban la corriente que las hacia lucir cuando la noche se cerraba, en aquellos calurosos veranos del sur. Suspiro profundamente cerrando mis ojos y por un momento me parece estar aspirando el penetrante olor de los jazmines y damas de noche que ofrecían juntos una sinfonía de aromas embriagadores. Cojo mi cuaderno y mi pluma y por un momento pido ayuda a la amorosa Erato y a Calíope musa de la bella voz para que nadando en un mar de pequeñas cuadrículas me inspiren y pueda dar vida a mis emociones y anhelos que se agolpan en mi mente y que quieren salir en tropel. Qué bonito sería ser un escritor, un escritor de sueños. Honrado por todos y admirado. Quisiera con mi pluma mágica llenar mi cuaderno de mil historias revolotear entre palabras hermosas, como un pajarillo que empieza a levantar el vuelo, y escribir las historias más hermosas jamás contadas por nadie. Siento un gran placer recreándome en mis pensamientos, veo mi nombre escrito con letras doradas “Bernardo el insigne poeta” Suelto una gran carcajada que cosas… Sigo observando la vida que pasa lentamente tras los cristales de mi habitación donde he creado un pequeño paraíso terrenal, mi paraíso multicolor que cada día voy construyendo. Unos días llenos de verde esperanza, otros negros de desilusión, otros dorados de sol y de grandeza. A veces me siento pequeño, como un insecto que me recuerda la obra de Kafka. Quiero escribir e imagino un estanque lleno de palabras hermosas con las que construir mi pequeña historia, crear mis personajes fantásticos y darles vida. Me sumerjo en el estanque y miles de palabras me amenazan girando con fuerza, me envuelven y me impiden avanzar aparecen ente mi Soberbia, avaricia, arrogancia, poder, violencia, dinero, guerra .Es imposible escribir nada en esta situación. Cierro mis ojos y exclamando a viva voz palabras que son la antítesis de las que estaba escuchando: Paz, justicia, solidaridad, honradez, humildad, sencillez….Poco a poco ese torbellino de palabras se fueron aplacando y avergonzadas se escondían detrás las demás para no ser vistas. Comprendí en ese momento que las grandes historias están en las cosas de cada día. En cruzar una sonrisa amable con la persona que te cuida, en sentir amor por tus semejantes, el hacerles sentir que no están solos que yo estoy a su lado para ofrecerles con una sola palabra una bella historia. Así que he decidido caminar con mis amigas Empatía, Solidaridad, Amor, Amabilidad Humildad… No me importan los agasajos ni mi nombre escrito en doradas letras. Me he dado así mismo un gran premio y este es el inmenso placer que me producen estos pensamientos nobles que no brotan de mi cerebro sino de mi corazón, que a partir de hoy será un poquito más grande para dar entrada a los sentimientos más nobles hacia los demás. Bernardo Povedano Nieto enero de 2012