NAUFRAGO EN TIERRA FIRME

LA TARDE ES COMO UN PRESENTIMIENTO, AL CONTEMPLAR A TRAVES DEL CRISTAL,

DE ESTE VIEJO CAFÉ, EL EXTRAÑO LABIRINTO QUE ESCONDE LA CIUDAD.

A LO LEJOS, LAS LUCES DE NEÓN REFLEJAN UN INCENDIO DE SANGRE,

QUE ENCIENDE DE ROJO LAS ACERAS Y LOS ESCAPARATES.

INSISTENTE, LA LLUVIA DE ENERO VA LAMIENDO LA NEGURA DEL ASFALTO,

CON  SU FRÑIO LLANTO QUE NO CESA.

POR LA OSCURA BOCA DEL METRO SALE UNA GRAN LENGUA DE AUTÓMAES,

TRISTE Y UNIFORMADOS, QUE SE VAN DESDIBUJANDO POR LAS CALLES.

AHORA RECUERDO, QUE EN OTRO TIEMPO YO MIRABA DESDE LA LUZ EL HORIZONTE,

ANTES DE ABANDONAR LAS ALAS Y LAS ROSAS,

CUANDO MI AFÁN SOLO ERA, IMITAR EL CANTO DEL JILGUERO.

EN ESTE MALDITO INVIERNO ME MUERO DE SOLEDAD Y DE FRÍO,

COMO  UN NAUFRAGO PERDIDO QUE AGONIZA EN TIERRA FIRME.

EL POETA DEL AMOR    1-2-2018