CAMINANTE

Caminante apresurado, detente ya a descansar,
a la sombra del abeto, te conviene meditar,
y mira bien tus caminos que angostos pueden estar,
sucios de polvo y fango tu vida pueden manchar. 
Pero alaguen que te espera porque te quiere brindar,
la cepa que da la vida para poderte aliviar.
Levanta tus ojos ciegos, inflarte en la verdad
y por los duros caminos tu mirada ha de brillar.