Recuerdos y deudas

Imagen de María del Castillo

Nací en 1964, en una casucha tan miserable que algunos años después de que nos marcháramos huyendo del hambre encontró su uso como gallinero. Recuerdo perfectamente Zamoranos y a la gente de Zamoranos, pero los recuerdo congelados, tal cual estaban el día del verano de 1971 que me subieron a la Alsina. El pueblo casi no ha cambiado, solo un par de detalles: han destrozado la fuente de la plaza, no hay cuartelillo; se han reformado algunas casas, otras se han abandonado; hay un bar nuevo, el del chato, pero se parece mucho al de Matías.

Algunos de los que quedaron congelados en mi memoria siguen allí, otros han muerto, otros no sé dónde están. Deseo volver a ver a los primeros amigos que tuve, Pili la de Piquilla y Antonio el de Araceli, los mellizos.

En esos años que viví en Zamoranos, la población más grande que conocí fue Priego. No puedo olvidar la sensación que sentí la primera vez que pisé la Gran Vía de Madrid, al atardecer de un día de verano, a ratos en brazos, a ratos de la mano de mi hermana Loles.

No me di cuenta nunca de la valentía que tuvo mi madre cuando nos sacó de Zamoranos, sola, viuda, con cuatro hijos. No supe que le debo a ella todo lo que he aprendido y nunca se lo agradecí, al contrario. Ya es tarde, pero tal vez en el cielo tengan Internet: gracias, mamá.

Comentarios

#1 Hola María del Castillo!

Imagen de Invitado
Invitado

Hola María del Castillo!

El otro día estuvimos cenando con Antonio el de Araceli y estuvimos hablando de ti. Yo no te conozco aunque antes de verte en esta página sabía de ti y de tú familia, por mi madre. Antonio le apetecía saber de ti porque nos contó la relación que tenía su familia con vosotros. El mira esta página de vez en cuando, pero no se que problema tiene que no puede enviar nada.

Un saludo. Emarinsa.

 

#2 ¡Hola, Emarinsa!

Imagen de María del Castillo
María del Castillo

Creo que yo tampoco te conozco, ¡tenemos que remediarlo!

Según me han contado, Araceli fue la primera persona que me tuvo en brazos cuando nací, no tenía ni idea, pero seguro que notas que solo por eso ya es una persona especial para mí. Su hijo Antonio era, según creo yo, mi amigo de la infancia, recuerdo que jugábamos y nos enfadábamos y hacíamos las paces y lo cierto es que le recuerdo mejor que a su madre. Me encantaría volver a verle. 

Esta es mi dirección de correo electrónico, por favor, si tienes ocasión dile a Antonio que me encantaría que me escribiera: XXXXXXXX

Gracias, saludos :)