IRSE DE VACACIONES O MEJOR NO... BY CESAR
ESTA ES LA CUESTIÓN,
- Muchas de las separaciones se producen al volver del descanso de verano
- Suelen salir a la luz incompatibilidades que se habían mantenido ocultas
- ¡Acepta las aficiones de tu pareja!
Días de relax, paseos románticos por la orilla del mar, cenas a la luz de las velas,… son algunos de los planes más idílicos de la época estival para realizar en pareja. Pero curiosamente, son muchas las separaciones que se producen después de las vacaciones de verano.
Una investigación del profesor de Sociología de la Universidad de Granada (UGR) Diego Becerril Ruiz revela que la mayor parte de las separaciones que se producen tras las vacaciones se dan entre parejas jóvenes (de entre 25 y 35 años), casadas hace poco tiempo y con un hijo pequeño. En el libro “Después del Divorcio” (Centro de Investigaciones Sociológicas, 2001), Becerril apunta que es en los meses de verano “cuando la convivencia es mayor, y pasamos más tiempo con nuestra pareja y con los niños”.
Uno de los principales motivos de este aumento de las rupturas de pareja tras las vacaciones es que es durante este periodo cuando se mantiene una convivencia real.
Disfrutar o no, porque es esta cantidad de tiempo libre para estar juntos la que hace en muchas ocasiones que la pareja se dé cuenta de sus diferencias, la que provoca el surgimiento de desavenencias que durante el año eran justificadas entre otras cosas por el estrés y el trabajo.
Es frecuente que las parejas vean el periodo de vacaciones como un punto de inflexión en la relajación, como si un viaje pudiera solucionar los problemas acarreados durante el año. Pero al tener más tiempo para hablar y reflexionar, suelen salir a la luz incompatibilidades que se habían mantenido ocultas y que se plasman como insalvables.
¡Acepta las aficiones de tu pareja!
Los problemas comienzan frecuentemente antes de salir de casa, durante la planificación del viaje. Las diferencias a la hora de elegir el destino de las vacaciones son el primer escollo a superar.
Las mujeres, aunque nunca es conveniente generalizar, tienden a desear unas vacaciones relajantes para desconectar de su agobiante rutina y de las dificultades de conciliar la vida familiar y laboral. Malabarismos diarios que no permiten a menudo disfrutar de la pareja al máximo.
La comodidad de un hotel frente a la de un apartamento no es tan valorada por los hombres. Ellos, por su parte, prefieren los viajes de aventura o las actividades deportivas en su mayoría.
En primer lugar hay que ser consciente del cambio de vida que suponen las vacaciones y que afecta a la conyugal, siendo imprescindible adaptarse a los objetivos y perspectivas del otro para lograr que la convivencia tan intensa que se produce durante las vacaciones sea satisfactoria.
Salen a la luz incompatibilidades ocultas
El lugar elegido para disfrutar de unas idílicas vacaciones también puede influir en las discusiones. Los viajes algo estresantes donde haya que decidir cada día que se visita, dónde se come o a qué hotel se va a dormir pueden acarrear problemas por las opuestas opiniones y deseos. Al mismo tiempo:
ELEGIR AMIGOS MIOS EL QUE NO QUIERA SEPARARSE QUE SE PIENSE LO DE IRSE DE VACACIONES, Y EL QUE QUIERA SEPARARSE TIENE AQUÍ UNA OPORTUNIDAD.
UN SALUDO ESTO SOLO SON ESTADISTICAS
NOSOTROS NOS VEREMOS LA SEGUNDA QUINCENA EN ZAMORANOS SI DIOS QUIERE
VOSOTROS CUIDAROS Y SER FELICES.
CESAR
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