PARA BIBIANA Y ROCIO
PARA ROCIO Y BIBIANA
Comienza el alba nace un nuevo día,
un rojo sol inunda la mañana
sol que abraza al rocío rezagado
rocío de cristalinas aguas.
Miro en silencio al horizonte
con mi traje nuevo de ilusiones
viajo asido de sus blancas manos
voy hacia un mundo de buenos corazones.
Vuelo con dos ángeles que cuidan,
en mis días y mis noches de tristeza
son mis báculos donde dejo mis pesares
son mis hadas que están llenas de belleza
Soles donde seco mis lágrimas perdidas.
Ilumináis mis senderos en la noche; luceros.
Sois la sal que hay en mis días
agua fresca en mi desierto
de Bernardo Povedano con cariño
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