Filosofía

Aristóteles, la felicidad

Imagen de María del Castillo

Los pensadores más célebres de la primera mitad del siglo XX situaron al hombre proyectado al futuro. En el siglo XXI, el habitante de las grandes ciudades tiene los pies en el presente, vive oteando un futuro que en el mismo momento en que se hace presente se convierte en pasado. Como un triste reflejo del triste rey Midas, el hombre del siglo XXI, padece la maldición de convertir en ligero cuanto atraviesa su mente. Amistad fulminante, comida rápida, amor instantáneo, pensamiento rápido, felicidad inmediata. El habitante de las

Spinoza: servidumbre

Imagen de María del Castillo

A veces tenemos ideas adecuadas, a veces tenemos ideas inadecuadas. ¿Cómo saber si una idea es o no adecuada? Spinoza responde que es adecuada cuando somos activos, cuando hacemos; inadecuada cuando nos vuelve pasivos, cuando padecemos. Todo aquello que afecta a nuestro ánimo (ira, soberbia, orgullo, agradecimiento, compasión, temor, celos, envidia, esperanza...) nos convierte siempre en sujetos pasivos, nos hace padecer el efecto de la acción de otros y, por eso, todos estos afectos son siempre ideas confusas, inadecuadas.

Spinoza: amor propio

Imagen de María del Castillo
Distribuir contenido